¡Descubrimientos geniales!

    El ser humano siempre ha buscado experimentar con nuevos alimentos para encontrar sabores asombrosos. Empresas dedican enormes cantidades de dinero para la creación de alimentos que tengan éxito en el mercado. Sin embargo, algunos de los más solicitados hoy en día, fueron descubiertos por accidente.

     Aquí te presentamos la lista de los 6 comidas más exitosas que se descubrieron por “casualidad”.

1) Papas fritas: En 1853, el Chef George Crum, era víctima de los reclamos de un cliente quien se quejaba porque que las papas eran muy gruesas, blandas y sin suficiente sal, por lo que en un arranque de coraje decidió cortarlas, freírlas hasta que endurecieran y agregarles sal extra. El comensal quedó satisfecho, y se convirtieron en la atracción principal del restaurante.

2) Hojuelas de maíz: Nacieron en 1894, cuando los hermanos Kellogg buscaban un alimento que fuera nutritivo, para esto se encontraban experimentando con trigo, hasta que por descuido dejaron un poco en reposo, a su regreso se dieron cuenta que se había alterado formando una masa que luego hornearon hasta obtener el complemento perfecto del desayuno.

3) Galletas con chispas de chocolate: Cuando Ruth Wakefield, se quedó sin cacao en polvo en 1930, decidió machacar una barra de chocolate y agregarla a la masa. No se fusionó a la perfección, y eso es lo que agradó tanto del resultado.

4) Brownie: Hay tres mitos principales sobre la creación del mismo. El primero, que un chef añadió accidentalmente el chocolate derretido a la masa de galleta. El segundo, que un cocinero se olvidó de añadir levadura a la masa. Y en tercer lugar, la creencia más popular, que un ama de casa no tenía polvo de hornear e improvisó con este nuevo tratamiento; se dice que estaba horneando para los huéspedes y decidió servirles estas tortas aplanadas.

5) Carpaccio: El chef Cipriani se encontró un día con una condesa, quien le indicó que su médico le había prescrito comer carne cruda, y le preguntó si tenía en su carta algún plato con esa condición. Así que cortó una finísima lámina de un solomillo de buey, que aliñó con aderezos, mostaza y salsa. A la mujer le encantó el plato y le preguntó a Giussepe por su nombre, para poder pedirlo en futuras ocasiones. Cripiriani recordó que en Venecia se mostraba en esos días una exposición del pintor Vittore Carpaccio, cuyas obras se caracterizaban por la abundancia de los colores rojo y amarillo, contestó: Carpaccio de buey. La condesa se fue contenta y nació un nuevo plato para la gastronomía internacional.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s