La llegada del Espíritu de la Navidad

     El Espíritu de la Navidad es una tradición originaria de los países nórdicos y que, desde hace varios años, ha sido adoptada por los venezolanos como parte de las costumbres características de esta época.

     La leyenda relata que el espíritu llegó al planeta proveniente de una galaxia lejana y se instaló en la región Norte, en lo que hoy se conoce como la península escandinava. Es concebido no como una persona de carne y hueso, sino como una energía que viene desde del centro de nuestro sistema estelar y que llega año tras año para repartir aquello de lo cual los seres humanos no pueden prescindir: paz, amor, armonía y alegría.

     Quienes creen en la llegada del Espíritu de la Navidad lo celebran el 21 de diciembre, exactamente entre las 10:00 y las 12:00 de la noche. El día anterior, limpian la casa, con el fin de recibirlo libre de energías negativas y luego al día siguiente, después de la cena, encienden velas de color azul o naranja y aromas de mandarina.

     Los deseos que se le piden se escriben en orden de prioridad de mayor a menor y se recomienda pedir en primer lugar por el bienestar y la paz mundial hasta llegar a los deseos más personales. Se cortan en tiras y se guardan hasta la visita del año siguiente para que se puedan quemar sólo aquellos que se cumplieron.

     Y tú, ¿cómo celebras la llegada del Espíritu de la Navidad?

¡Ahí viene Santa!

     Desde pequeños soñamos con la hermosa noche del 24 de diciembre, donde un singular personaje, con barba, renos y vestido de rojo, viaja por todo el mundo dejándonos un hermoso presente debajo del arbolito de navidad.

     Santa Claus surge de la historia de San Nicolás de Bari, quien nació alrededor del año 280 en Patara. Por su amor y generosidad sobre todo hacia los niños adquirió fama, que se extendió por muchos lugares, donde empezó a ser protagonista de varias leyendas fantásticas. Una de ellas, narra que salía por las noches para repartir regalos entre los necesitados.

     Papá Noel vive en el Polo Norte; sin embargo, igualmente hay que recordar que existen otros lugares cercanos postulados como su hogar, los cuales son: Laponia sueca, Laponia finlandesa y Groenlandia. Está casado con la Señora Claus y conviven con una gran cantidad de duendes navideños, que le ayudan en la fabricación de los juguetes y otros regalos que le piden los niños a través de cartas.

     Su trabajo durante todo el año es vigilar a los niños y niñas para ver cómo se portan y ya llegada la Navidad, leer todas las cartitas y no sólo por correo o por medio de un globo, sino también por internet.

    Para poder transportar los regalos los guarda en un saco mágico y los reparte a las 00:00h del día 25 de diciembre, en un trineo volador, tirado por renos navideños, liderados por Rodolfo, que ilumina el camino con su nariz roja y brillante, siendo el último en agregarse a la historia.

     Un relato navideño, digno de recordarse y disfrutar en familia. ¡Feliz navidad!

Puente de los Candados

 

Es bien sabido que la arquitectura italiana es famosa por su estilo clásico romano, lleno de detalles espectaculares y monumentos imponentes, hoy le dedicaremos toda la atención al puente sobre el río Tíber , puente Milvio o como se conoce en la actualidad ‘’puente de los candados’’ o ‘’del amor’’.

Este puente queda en la ciudad de Roma, fue construido durante el gobierno del Cayo Claudio Nerón en el 206 a.C, y desde entonces fue testigo de diversas batallas durante la caída del imperio romano.

En la actualidad este puente, gracias al libro del escritor italiano Federico Moccia ‘’Ho voglia di te’’ (Tengo ganas de ti) publicado en 2006, se instauró la costumbre de que las parejas fueran y dejaran un candado con sus iniciales en las farolas del puente y lanzaran la llave al río, como símbolo de amor eterno. Tal fue la respuesta que en menos de un año, y por el peso de los candados la farola del puente se cayó y comenzaron a colocarlos en el mismo puente.

Esta simpática manera de declarar amor ha marcado una época y hasta ha sido reseñada en videoclips de artistas famosos como ‘’Te tomaré una foto’’ de Tiziano Ferro.

Al año siguiente en 2007 el alcalde romano decretó que ‘’si no suponían ningún peligro o deterioro para el puente los candados podían quedarse colgando del mismo’’. Lo que ha permitido que este puente se transforme en un atractivo turístico ‘’obligado’’ en los tours de luna de miel que ofrecen en Roma.