Salsa 4 quesos

salsa 1

Esta salsa es un clásico. Va bien con pastas secas y rellenas a base de vegetales. Se hace a partir de salsa blanca, pero puede reemplazarse por crema de leche reducida.

salsa 2

Ingredientes:

  • 75 centímetros cúbicos deCrema de leche.
  • 50 centímetros cúbicos deSalsa Bechamel.
  • 20 gramo/s deQueso fontina.
  • 20 gramo/s deQueso Gruyer.
  • 15 gramo/s deQueso tipo azul.
  • 20 gramo/s deQueso Parmesano.
  • Cantidad al gusto de Sal, pimienta y nuez moscada.

salsa 3

  • Verter en una sartén antiadherente la crema de leche y la salsa bechamel y calentar.
  • Aparte, cortar los quesos en cubos. Cuando la crema rompe el hervor, sumar los quesos y cocinarlos, en mínimo, revolviendo con cuchara de madera, hasta que estén derretidos.
  • Condimentar con nuez moscada, pimienta y sal (según los quesos). Servir sobre la pasta.

Una receta fácil para los amantes de esta guarnición italiana.

¿Cómo preparar un Delicioso Panzerotti?

Un Panzerotti es una empanada de masa de pizza y diversos rellenos, de origen italiano.

Son suaves, crocantes y cuando uno las muerde, el queso se estira provocando a más no poder.

panzerotti 1

¿Qué necesitas?

½  kilo de harina de trigo.

13 g de levadura de panadería (puedes encontrarla en una panadería vecina).

3 cucharaditas de sal.

4 cucharadas de aceite de oliva.

1 ½ taza de agua tibia.

Para el relleno.

Pasta de tomate.

250 g de jamón o de prosciutto.

250 g de aceitunas negras.

250 g de mozzarella.

Aceite para freír.

panzerotti 2

Preparación

Pon a diluir la levadura en el agua tibia hasta que el agua esté espumosa.

Mientras tanto, en un mesón limpio, pasa el kilo de harina por un colador (esto se llama tamizar) formando una montaña.

Abre un hueco en el centro del montón de harina, agrega la sal y mezcla con la harina añadiendo la harina desde afuera hacia el centro.

Poco a poco, agrega las cucharadas de aceite una a una en el centro de la harina y cúbrelas con la harina para empezar a formar la masa.

Ahora, es el momento de agregar el agua con la levadura. Empieza a hacerlo de a poquitos y en el centro de la harina. Se forma como una especie de “piscina”. A esta piscina, ve añadiéndole la harina que hay a su alrededor hasta que empiece a tomar consistencia de masa. Sigue haciéndolo hasta terminar el agua con la levadura.

Reúne toda la masa y con mucho ánimo, amasa hasta que todo esté bien incorporado.

Pon la masa a reposar en un recipiente espolvoreado con harina y cúbrela con un paño durante 2 horas hasta que duplique su tamaño y haga efecto la levadura.

Lo mejor es dejarla en un lugar tibio.

El siguiente paso es armar el relleno. Este que hoy te traigo es solo un ejemplo, pero existen tantos rellenos como se te ocurran. Puedes experimentar con diferentes combinaciones y sabores.

Lo que si debes tener en cuenta es que la mayoría de ellos, llevan como base la pasta de tomate. El resto va por tu cuenta.

Entonces, picamos en cuadritos el jamón, las aceitunas y la mozzarella.

Tomamos una parte de la masa y sobre el mesón espolvoreado con harina, pasamos el rodillo sobre la pasta hasta que tenga más o menos 3 mm de espesor.

Cortamos cuadrados de 15 cms x 15 cms (puedes hacerlos más pequeños o más grandes) y ponemos en una de las mitades de cada cuadrado, un poquito de pasta de tomate, mozzarella, jamón y aceitunas. Cubrimos una mitad con la otra como si estuviéramos haciendo una empanada, presionamos bien los bordes y con la ayuda de un plato sopero boca abajo y haciendo presión, cortamos para crear la forma de medialuna del panzerotti.

Pon a calentar abundante aceite en una sartén honda y cuando esté bien caliente, agrega los panzerotti con cuidado de no poner demasiados.

Retíralos cuando estén dorados y déjalos descansar sobre toallas de papel para absorber el exceso de grasa.

Puedes comerlos así solos o acompañados de pasta de tomate por encima.

También puedes hacer bastantes y tenerlos congelados para cuando necesites.

panzerotti 3

A disfrutar todos de esta rica receta. Opinen como les quedó su Panzerotti.

Brownie con helado

Por ser uno de los postres más populares en restaurantes de todo el mundo y fácil de hacer, aquí el paso a paso del postre que más nos piden.

brow 1

Ingredientes para 20 brownies

Medida del brownie: 8 x 8 cm aproximadamente.

* 300 de manteca.brow 2

* 300 de chocolate semi amargo (para taza).

* 300 de azúcar.

* 200 g de harina de trigo.

* 6 huevos.

* 70 g de nueces.

* 1 cda. de esencia de vainilla.

 Preparación

* Enmanteca las placas para horno, para volcar en ellas la mezcla. Precalienta el horno.

* Coloca en un recipiente la manteca y el chocolate y derretirlos a baño María. Luego, agregarles la harina pasándola por un tamiz, mezclando para unir bien.

* Aparte, bate los huevos y el azúcar, hasta obtener una mezcla de una consistencia cremosa y color amarillo claro.

* Une las dos mezclas y batirlas para integrarlas.

* Coloca la pasta en la placa y espolvoréala con nueces picadas.

* Hornea a temperatura moderada hasta que se note apenas seca la parte superior.

* Corta en cuadrados. Sirve con una bocha de helado de crema americana y salsa de chocolate.

brow 3

¿Sabías qué?

Los brownies (que quiere decir marroncito, en inglés) son pastelitos de chocolate típicos de la gastronomía familiar estadounidense. Si introducimos la palabra brownie en Google, obtendremos más de 25 millones de resultados, y esto es justamente porque hay miles y miles de variantes; tanto de la receta del brownie de chocolate como de algunas más elegantes, o versiones veganas, o con chocolate blanco, frutas secas o frescas, o cremas, por ejemplo.

Hoy en día es posible conseguir brownies prácticamente en todo el mundo, incluso en Japón (especialmente como postre en los restaurantes).

Los brownies suelen servirse calientes con helado (lo que se designa comúnmente como brownie à la mode) y a veces con crema chantilly y salsa de frutos rojos o de chocolate.

Anímate a preparar en casa este postre que llenará a la familia de felicidad.

brow 5

¡Y cuando vengas a Il Pappardelle no dejes de pedirlo al finalizar tu plato principal!

Chocolate blanco: divino placer

     Todos sabemos que los amantes del chocolate son adictos a este manjar y lo darían todo por él. Ellos se dividen en tres grupos: los que prefieren el negro, los fanáticos del que lleva leche y a los que les gusta el blanco. Estos últimos deben saber que en realidad no comen chocolate en sí, sino un derivado.

    El chocolate blanco es preparado con leche, manteca de cacao y azúcar. Además, es rico en grasas pero no posee las propiedades antioxidantes de los otros tipos de chocolate, por no contener pasta de cacao.

     A pesar de que es un poco complicado utilizar este dulce para la repostería, si se le pone empeño se pueden crear maravillas deliciosas. Lo importante es tener en cuenta que a la hora de fundirlo es posible que se separe la manteca de cacao y por eso se debe trabajar rápidamente.

     Si es de buena calidad, el chocolate suele ser color marfil en lugar de blanco puro, por eso se debe prestar atención cuando se va a comprar. Este producto es comúnmente utilizado para cubrir tortas o pasteles, hacer mousses y “frostings”.

     Este bombón es muy utilizado para hacer Cheesecake de chocolate blanco, en especial porque solo lleva 5 ingredientes y es muy sabroso. El truco está en preparar la base uniendo galletas de vainilla con mantequilla y hacer la mezcla con el chocolate, huevos y queso crema. Sin duda, es toda una delicia.

     El Mousse de chocolate blanco también es muy popular y fácil de hacer porque solo se utilizan tabletas de este dulce y nata bien fría. Es una excelente opción para llevar a reuniones con amigos.

     Los más originales utilizan el chocolate blanco para hacer una variación de los famosos Brownies. Quedan exquisitos y sorprenden el paladar de todo el que los prueba.

     Sea como sea el chocolate es uno de los placeres de la vida y hay que disfrutarlo en todas sus presentaciones.

La mejor salsa napolitana

Imagen

Una de las salsas más populares a la hora de comer pasta es la napolitana, hecha a base de tomate y ciertas especias.

Su preparación es sumamente sencilla y no requiere de ingredientes difíciles de hallar. Solo se debe disponer de:

  • 500 g de tomates enteros.
  • 1 cebolla mediana.
  • 2 dientes de ajo.
  • ¾ de vino blanco.
  • Una ramita de perejil fresco.
  • Aceite de Oliva.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • 1 cucharada de orégano fresco.

 

Primero debe sofreír la cebolla y el ajo con un poco de aceite removiendo esporádicamente. Luego, cuando se vean casi transparentes, se agrega la sal, la pimienta y el tomate picado o molido (depende del gusto de cada persona), junto al vino. Se deja cocer por cierto tiempo a fuego lento, hasta que el tomate se reduzca, en este momento se le agrega el orégano fresco y se adorna con la ramita de perejil.

El verdadero truco de la mejor salsa napolitana está en conseguir tomates muy rojos, bien maduros y dejar cocer la salsa por un largo tiempo a fuego muy bajo.

Imagen